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La llegada del invierno

Puede ser especialmente desafiante para las personas mayores debido a cambios en sus condiciones de salud y en sus necesidades de atención. Algunas medidas que pueden ayudar a las personas mayores a prepararse para el invierno incluyen:

  1. Verificar y actualizar sus planes de emergencia: es importante que las personas mayores tengan un plan en caso de emergencias, como cortes de energía o nevadas severas.
  2. Controlar sus necesidades de medicación: es importante asegurarse de que las personas mayores tengan suficientes medicamentos y que estén al día con sus recetas antes de que llegue el invierno.
  3. Revisar sus sistemas de calefacción: es importante asegurarse de que los sistemas de calefacción de las personas mayores estén en buen estado y que se realicen las revisiones necesarias antes del inicio del invierno.
  4. Ayudarles a preparar su hogar: es importante ayudar a las personas mayores a aislar sus hogares y a prepararlo para el invierno, por ejemplo, colocando cortinas de aislamiento, sellando las ventanas, etc.
  5. Comprobar que tengan suficientes suministros: es importante asegurarse de que las personas mayores tengan suficientes suministros de alimentos, medicinas, combustible para calefacción, etc. antes de que llegue el invierno.
  6. Favorecer una actividad física y social: es importante ayudar a las personas mayores a mantener una actividad física moderada y una interacción social durante el invierno, ya que esto puede ayudar a mejorar su bienestar físico y mental.
  7. Supervisar que estén vacunadas contra la influenza y el neumococo: es importante asegurarse de que las personas mayores estén vacunadas contra la influenza y el neumococo antes de que llegue el invierno, ya que esto puede ayudar a protegerlos de enfermedades respiratorias.

El frío puede afectar a las personas mayores de varias maneras:

  1. Puede aumentar el riesgo de caídas, ya que las aceras y los caminos pueden estar resbaladizos con hielo o nieve.
  2. Puede aumentar el riesgo de enfermedades respiratorias, como la neumonía y la bronquitis, debido a la exposición al frío y al viento.
  3. Puede aumentar el riesgo de hipotermia, especialmente en personas con enfermedad cardíaca o enfermedad pulmonar.
  4. Puede aumentar el riesgo de depresión y aislamiento debido a la falta de actividad al aire libre y la disminución de la interacción social.
  5. Puede aumentar el riesgo de problemas de salud relacionados con el estrés en el cuerpo, como aumento de la presión arterial y problemas de sueño.
  6. Puede aumentar el riesgo de problemas de salud relacionados con la alimentación, como la desnutrición, ya que las personas mayores pueden tener dificultades para cocinar o salir a comprar comida.

Es importante tomar medidas para proteger a las personas mayores del frío y ayudarles a mantener una buena salud en invierno.

Existen varias maneras de cuidar a las personas mayores en invierno:

  1. Verificar que tengan suficiente calefacción en casa y que estén abrigados al salir.
  2. Ayudarles a mantener una dieta saludable y equilibrada para fortalecer su sistema inmunológico.
  3. Garantizar que tengan suficiente medicación y recordarles que la tomen a tiempo.
  4. Mantener una comunicación regular con ellos para asegurarse de que estén bien y detectar cualquier problema de salud temprano.
  5. Asegurarse de que tengan suficientes suministros, como medicinas, alimentos y combustible para calefacción.
  6. Animarles a seguir haciendo actividad física moderada, siempre y cuando sea seguro para ellos hacerlo.
  7. Favorecer que tengan compañía, ya sea a través de visitas regulares o mediante servicios de teleasistencia

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